Había una vez un dromedario que se llamaba Macario y vivía en el desierto.Cuando los dromedarios lloran, se les encoge un poco la joroba:Y como Macario lloraba a menudo, tenía una joroba pequeñita.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información