Querrías volver a poseerme, Demonio, pero te digo que no podrás, porque ya me llega el fin y diré a los matarifes del dios Shu u00a1Adelante! Así concluye el Papiro de Nu, perteneciente a El libro de los muertos, que se conserva en el Museo Británico. La fascinación de la literatura fantástica occidental por la figura de la momia egipcia es la consecuencia del temor ancestral a los resucitados (vampiros, zombis) unido al miedo por lo diferente y extraño una cultura ya desaparecida, oriental y pagana. Lejos de ser un fantasma, la momia es un cadáver que regresa físicamente del más allá para atormentar a los vivos, un resucitado que viene a ajustarnos las cuentas, dispuesto a hacernos daño, a acabar con nosotros de forma brutal.