Este poema está escrito en castellano, pero con todos los matices propios del habla típica de los gauchos de la provincia de Buenos Aires a mediados del siglo XIX. En él están admirablemente expresados los afectos, las impresiones, la fantasía, el pensar filosófico popular de los habitantes de la inmensa pampa argentina. Se trata de una obra genuinamente americana en la que el gaucho argentino ha encontrado su propia expresión.