La aritmética es la reina y la esclava de las matemáticas. Esta singular descripción de la grandeza y utilidad de la aritmética se inspira en una frase del famoso matemático alemán Karl F. Gauss, quién vivió en los siglos XVIII y XIX. Un viejo cuento ruso desafía a la escucha afirmando cosas inverosímiles acerca de una peculiar venta de huevos crudos realizada por una campesina, quien, sin romper ninguno, se quedó al final con un huevo luego de vender al primer cliente la mitad de todos los que llevaba más medio huevo y, más tarde, a una segunda persona, la mitad de los que quedaron de la primera venta más medio huevo. ¿Podría alguien hacer algo similar al vender de la misma forma cachorritos y mitades de ellos y entregarlos vivos? ¿Es aritméticamente posible tal cosa? ¿Podría ayudarte el álgebra a responder esto?