El uso de malas palabras o palabras con doble significado muchas veces es frecuente entre los amigos y la edad no importa, lo cual, aterra y preocupa a los padres y profesores. Sin embargo, con argumentos claros y sencillos los niños entienden que es algo que no se debe hacer y que el empleo de esas expresiones es considerado de mala educación. La mala palabra de nuestra historia está caracterizada como un monstruo que amenaza a quien la pronuncia.