La infancia de Jess transcurre apaciblemente junto a sus padres y su abuela en una granja de las montañas de Carolina del Norte. De vez en cuando su vida se ve alegremente alterada con las visitas de excéntricos parientes como su mujeriego tío Luden que buscó fortuna en California, su tío Zeno y sus cuentos interminables, su volátil tío Gurton y su impresionante barba, la cantante de country Samantha Barefoot y su tío Runkin, quien viajaba con su ataúd buscando la frase perfecta para su epitafio. Pero su vida también es alterada con la llegada de Johnson Gibbs, un adolescente huérfano que contratan como bracero, a quien secundará de inmediato en sus travesuras.