Marguerite Antoinette Cleenewerk de Crayencor nació en 1903, en Bruselas, Bélgica, de padre francés y madre belga, ambos de origen aristocrático, Su madre murió unos días después de su nacimiento, debido a complicaciones generadas durante el parto, y Marguerite se convirtió, como la diosa Atenea, en hija exclusiva de su padre, un hombre benevolente y extraordinariamente culto quien desde muy pequeña le enseñó el Latín, el griego y la educó en el amor a Los libros y Los viajes.