«Mente secuestrada», de Pamela Richardson, es una llamada de alerta para las personas que tienen alguna relación con familias desintegradas. Al dar a conocer la crónica del desesperado intento de su hijo por sobrevivir a las secuelas que dejó la decisión de custodia de un tribunal, Richardson cuestiona seriamente qué es en realidad «lo mejor para un niño».