La metafísica del espejo propone una aventura textual. Libro que, al asumir cabalmente su carácter de ensayo, se interna en caminos no recorridos y arriesga perspectivas audaces y heterodoxas. Es, podría decirse, una lectura talmúdica de Kant. En un doble sentido, por la metodología hermenéutica que emplea y por las voces judaicas cuyos ecos resuenan, según la autora, en la letra kantiana.