La banca es una de las herramientas más poderosas que existe para crear empleo, producción y prosperidad en una sociedad, pero es una arma de doble filo pues puede, igualmente, sembrar la destrucción económica en diversas formas.
Con el estallido en 2007 de la gran crisis global, México se encuentra con un sistema bancario dominado por bancos globales en plena crisis y sin un banco público capaz de resucitar el crédito del país.