Leer este libro en un plano superficial, nos privaría de apreciar la extraordinaria esencia que emana. Quien pudiese pensar que se trata de una obra que apela solo a una comunidad judía, se equivoca. Quien logre escapar de los paradigmas y traspase la corteza de la lectura, descubrira la universalidad de las enseñanzas del pequeño jaim rajamim sin importar credo, edad o genero.