Las migraciones internacionales actuales son el punto de convergencia y expresión de una serie de contradicciones y paradojas. En efecto, se está ante la tendencia al debilitamiento de las fronteras entre los países, como consecuencia del cruce entre culturas, tradiciones, prácticas económicas y consumos globales en que los contextos de origen y destino de los migrantes tienen cada vez mayor interacción.