Al final de un año de trabajo y de estudio sobre María, André Seve sonríe. “Espero haber llegado a la verdadera María, la que siempre creyó que para Dios no hay nada imposible”.
Basándose en el Evangelio, las afirmaciones del Concilio, las reflexiones de los teólogos y la opinión de los cristianos separados, André Seve nos invita a mirar a María como camino seguro, inteligente, pedagógico, para descubrir el verdadero rostro de Jesús.