Alain Tanner nos ofrece reflexiones sobre su experiencia, que son, al mismo tiempo su visión sobre el cine y su evolución de los últimos cuarenta años; estructuradas con apuntes, digresiones o breves ensayos en orden alfabético, no siempre coincidente en nuestra traducción, permiten hacer un recorrido discontinuo, de lucido distanciamiento y humor, sin obligarse a la crónica estricta de su vida o de la aparición de sus obras