¿Alguna vez has atravesado la noche en una barca y has tenido que enfrentar a una temible y enorme serpiente? ¿O tal vez has tenido que transformarte en cerdo, en hipopótamo o en golondrina para esconderte? ¿O has caído en una trampa mortal que te tendió tu propio hermano? Los antiguos egipcios tenían que afrontar estos y muchos otros desafíos. O al menos eso cuentan sus mitos.