Pin está decidido a lograr algo importante: vestirse él solito, incluso abrocharse las zapatillas que tanto le gustan. Pero… ¡tienen cordones! Y hacer un lazo no siempre es tan fácil como parece.
Con la ayuda de Mon y mucha paciencia, Pin descubre que aprender nuevas habilidades lleva tiempo, que equivocarse está bien y que cada pequeño logro merece celebrarse.
Un cuento tierno y motivador que acompaña a los más pequeños en uno de los grandes pasos hacia la autonomía: vestirse sin ayuda.