Durante las décadas de 1960 y 1970, una oleada de revueltas cuestionó las estructuras políticas, sociales y culturales de las sociedades modernas. En aquel escenario, la Internacional Situacionista desarrolló una de las críticas más radicales contra la mercancía, el espectáculo y las formas de vida impuestas tanto por el capitalismo avanzado como por los regímenes que se proclamaban comunistas.
Patrick Marcolini reconstruye los orígenes intelectuales y artísticos del movimiento, desde el dadaísmo, el surrealismo y el letrismo hasta su participación en el clima revolucionario que desembocó en Mayo del 68. Arte y política convergen en un proyecto que no pretendía únicamente interpretar la sociedad, sino transformar la propia experiencia de la vida cotidiana.
El autor rastrea además la compleja posteridad del situacionismo en la filosofía, el arte contemporáneo, la cultura, las estrategias del capitalismo y los movimientos de resistencia actuales.