Las drogas ilegales, y las políticas nacionales e internacionales dedicadas a combatirlas, tienen impactos graves en términos de paz y seguridad. Este libro muestra cómo se ha construido el «consenso» global prohibicionista sobre ciertas drogas y cómo Estados Unidos lleva a cabo su «guerra contra las drogas», especialmente en América Latina, con un enfoque basado en la militarización que ha generado violencia y violaciones de los derechos humanos pero no ha logrado frenar la economía ilegal de las drogas.