El análisis de los procesos de convivencia entre peninsulares, criollos e indígenas ha sido de interés para quienes estudian la historia de Iberoamérica. Es hasta los noventa cuando investigadores de diversos orígenes hicieron notar la ausencia de los africanos en estos estudios. De tal irrupción resultó una prolífica producción editorial académica, con lo que se puso en el escenario la presencia de los africanos y sus descendientes