Este libro viene a llenar un vacío en el abordaje diagnóstico de los niños con dificultades de aprendizaje. Dirigido a docentes y profesionales vinculados con está temática, precisa la relación entre los diversos cuadros neuropediátricos y el aprendizaje, no sólo desde la interferencia de lo "orgánico", sino desde una visión global que hace jugar su rol a los factores emocionales y socioculturales, obligando a realizar en cada paciente un ejercicio de diagnóstico diferencial sólo posible desde una postura no dogmática.