Como se sabe, hasta hoy la esquizofrenia es una enfermedad que tiene acápites psicosociales, neurológicos, conductuales donde teorías sofisticadas vislumbran el desorden esquizofrénico desde un punto de vista unilateral y descuidan aspectos tan importantes como las propias teorías de las cuales los psicólogos encuadran su modelo. Esta es una propuesta que contribuye al desarrollo de la explicación neuropsicológica de la esquizofrenia en donde propone que el área frontal, sobre todo del lado izquierdo del cortex cerebral, juega un rol preponderante en la esquizofrenia.