El pensamiento contemporáneo emerge de una condición primordial: la posibilidad de formular u . interrogación sobre la naturaleza, el sentido y la expresión del propio pensamiento, de sus condiciones-alcances y finitud; de su realización constitutiva en la fuerza de las secuelas potenciales de su acción, impulsos y realización en la trama de los vínculos, en la conformación de las colectividades. Esa interrogación involucra, intrínsecamente también, la génesis y la instauración de formas de dominación exclusión, de estrategias de sometimiento, regímenes de prohibición y prescripción y tramas del control social. Interroga además el lugar que en esta trama de pensamientos, vínculos y acciones ocupan los cuerpos y las afecciones. Pregunta por sus tiempos, duraciones, memorias y territorios. Es una vasta trama de tópicos que ha conformado un dominio particular de la experiencia: la del pensamiento crítico