Este libro es una crónica bien documentada sobre las décadas de lucha de la Iglesia católica por reivindicar el estatus jurídico que le negó la Constitución de 1917. Con un tono didáctico, el autor nos lleva por la historia política y jurídica de México durante el siglo XX de forma dinámica y profunda, pero con una lectura fácil. Tres hilos conductores tiene la obra. El primero se refiere al castigo jurídico que la Asamblea Constituyente le propinó a la Iglesia por considerarla aliada del Antiguo Régimen; el segundo está relacionado a las elites que detentan el gobierno interno de cada institución y que con el paso del tiempo se han ido alternando en los cargos de dirigencia, matizando las distintas maneras de relación. El tercer hilo conductor es la disputa de ambas instituciones por instaurar su correspondiente programa: la doctrina social católica por parte de la Iglesia, y el proyecto liberal-social emanado de la Revolución y consagrado en la Constitución. La obra nos ofrece un método e análisis y estudio de la relación Estado-Iglesia que puede ser aplicado en cualquier época y lugar, de gran utilidad para los estudiosos de la ciencia política, el derecho y por supuesto la relación Estado-Iglesia.