Este libro examina el entorno sociolaboral de los trabajadores migratorios de Tamaulipas empleados en la agricultura de Estados Unidos, quienes padecen condiciones de trabajo precarias, su conexión con las instituciones laborales es casi inexistente y viven aislados en un entorno donde los vínculos sociales son limitados. El autor de esta investigación, fundamentada en una metodología cualitativa, parte de la hipótesis de que los factores antes mencionados convierten a estos jornaleros tamaulipecos en una infraclase: un segmento social cuya vida opera al margen del mainstream.