En una fotografía aparece una mujer de espaldas. Muestra la nuca, exhibe la desnudez de su hombro, renuncia sin aspavientos, pero con ostentosa dignidad, a mirar de frente. La mujer le da la espalda al fotógrafo y, una vez que el dedo de éste oprime el obturador, le da la espalda al mundo, al futuro, a nosotros. Nu)n(ca es el resultado de un embrujo. Plantado frente a la fotografía tomada por Onésipe Aguado, rito por el que luego divagará sin dejar tras de sí un hilo que lo salve.