Este libro intenta reconocer los derechos de los niños y las niñas dentro de la escuela: a aprender significativamente y no de manera mecanicista; a ser educado y no sólo escolarizado; a construir la autonomía individual y colectiva y dejar de ser un sujeto tutelado; a erigir un orden escolar propio de acuerdo a las necesidades para aprender.