Durante casi 45 años la Guerra Fría ha sido un factor central en las relaciones internacionales. Ha condicionado la política exterior e interior de EE.UU. y la URSS, y también las de una gran parte de las naciones del mundo, del Norte y del Sur; del Este y del Oeste. Ahora que la Guerra Fría ha terminado, años 1989/1990, y que este evento forma parte ya de la Historia de las Relaciones Internacionales, es el momento más adecuado para que los historiadores e investigadores sociales podamos analizar científicamente este hecho, con rigor y serenidad, eliminado prejuicios y estereotipos bien asentados durante más de cuatro décadas.