Esta novela conjuga las mejores virtudes de un relato sentimental con la capacidad evocadora de un lugar y una época: Barcelona durante el franquismo de los años cuarenta. Rara especie de fresco minimalista y microscópico, es un mural no de los grandes episodios nacionales, sino de la gesta de una pareja, relatada con cariño e inteligencia a través de la que compartimos la experiencia de toda una generación: el auténtico {ethos} de la época, de la "vida sin vida" de los grises años cuarenta en Cataluña. La sutil voz poética de Nuria Amat y su depuradísima composición casi musical dotan a esta novela de una delicadeza que no la priva de profundidad y fuerza.rn