Uno de los principales atractivos del presente volumen se encuentra, sin duda, en la parte iconográfica, la cual procede de diferentes archivos y colecciones. Dicha sección bastaría por sí misma para hacer del libro una obra imprescindible, pues en sus páginas encontramos una amplia selección que va desde las primeras imágenes del Villa revolucionario hasta las del día de su muerte, ocurrida el 20 de julio de 1923. Cabe señalar que se pueden encontrar aquí no sólo las fotografías más conocidas del personaje, aquellas que todos hemos visto alguna vez y que forman parte de la memoria visual de México, sino muchas que no trascendieron y que, por lo tanto, constituirán una verdadera revelación para el gran público. Mención aparte merece la que, sin duda, es la representación gráfica más famosa del personaje y una de las que de manera decisiva contribuyeron a forjar el mito (pág. 54). Nos referimos a la famosa panorámica tomada durante la campaña de Ojinaga y que se publicó por vez primera el 5 de febrero de 1914 en la revista estadunidense Leslie´s. La imagen está llena de fuerza épica y fue usada lo mismo para representar al Villa justiciero que al Villa bandolero.