A partir de un accidente de tránsito en el que un joven profesor de matemática mata con su auto a un hombre y huye, se desencadena una trama cercana al género policial, que incita a la lectura hasta la última línea. La novela avanza al modo de ondas expansivas a través de múltiples puntos de vista que cuentan la muerte de dos padres: uno es un panadero, víctima de aquel accidente, y el otro es el padre del involutario homicida.