Hay algo en los tonos y la textura de los crayones que inevitablemente apela a una parte profunda e íntima de nuestro ser, y esto sucede porque están ligados a un preciado recuerdo de nuestra infancia: el primer acto de expresión artística que experimentamos. Recordar esos primeros garabatos en papel evoca una profunda nostalgia que nos conmueve, y no podemos evitar sentirnos involucrados, emocionados y cautivados. Estos mismos sentimientos inspiran el Tarot Pastel Prism, en el que los clásicos 78 Arcanos se transforman en algo mágico y bello gracias a un estilo de arte naíf impregnado de los relajantes tonos de una paleta de colores rosa y azul cielo. Las encantadoras figuras y trazos de esta baraja preparan el camino para una experiencia de lectura única.