Ajeno a todas las modas contemporáneas, Pedro Ascencio Mateos es de esos hombres que siempre estarán dibujando, aplicando pigmentos o incidiendo en una placa. Actualmente se debate entre ka vida académica, con sus rutinas, sus sinsabores y sus placeres, y la vida orientada hacia dentro de sí mismo y de las cosas. Vive una polaridad entre razón e inspiración , que a veces logran encontrarse en terreno neutral: "llega un momento en que la academia o te arma o te desarma. Le pones mucha razón y conocimiento, pero la factura está en el isntinto".