Tengo a Suárez Gomís entre las manos (no: no a él, ¡a su libro!) y no puedo sino pensar que es el híbrido mejor logrado entre una deliciosa descortesía moral y una inteligencia sin ningún tipo de prejuicios. Su pluma es tan puntiaguda como su lengua (y no: no lo he besado), sus ideas tan brillantes como su cabeza (¿dije ´brillosas´?) y su valentía tan notable como su monólogo en sus tiempos de cólera. Pero lo que más celebro de toda esta entrega política-social-mediática-religio sa-económica-genérica-patriótica y hasta psicológicamente incorrecta, es que la escribe como un librepensador de pies a cabeza (rapada), y aunque usted no lo crea, un padre amoroso y conmovedor (y no: yo no soy su hija). La lectura de Héctor Suárez Gomís se convertirá en referencia obligada para todos los que saben que la ironía es un claro síntoma de neuronas bien ávidas y bien habidas... Yuriria Sierra ´El sarcasmo es, sin duda, la manifestación más exquisita de la inteligencia. Gomís lo maneja en este libro con tal naturalidad que después de hacernos reír nos empuja a preguntarnos en qué parte de la parodia encajamos, pero sin perder el buen humor.´ Francisco Zea ´Qué buena idea, para que en 2098 -por ejemplo- sepan lo inteligente, ácido, sorprendente, divertido, burlón y encantador que era Gomís. Yo lo voy a leer en las noches, así con las carcajadas me agoto, caigo dormida y me quito el insomnio.´ Martha Figueroa ´Emotivo, sensible, honesto, neurótico, con cierta carga de sadismo y humor negro. Justo lo que estos tiempos necesitan. Qué bueno que te atreviste, querido Héctor. Gracias por tu franqueza´ Juan Soler