Gabriel, hijo de una madre tutsi de Ruanda y un empresario francés, se pasa el día con su pandilla de amigos en las calles de Buyumbura, robando mangos en los jardines vecinos, fumando a escondidas, descubriendo la lectura en la casa de su vecina y bañándose en el rio por las tardes. Hasta que un día las tensiones entre sus padres ya no pueden eludirse y su familia se rompe; muy poco después llega la ruptura de su pequeño país. Veinte años más tarde, después de la huida junto con su hermana Ana a Francia, Gabriel vuelve a un mundo que creía desaparecido y encuentra algo que pensaba haber perdido para siempre. Escrita con un tono muy cercano y poético a la vez, que denota la gran experiencia de Faye como letrista y compositor, esta espléndida novela nos transporta al corazón del continente africano para contarnos que sucede cuando la Historia se introduce en nuestras vidas y las cambia de forma irreparable.