Este libro es una interpretación semiótica de la práctica del perdón, la violencia ritual y la disidencia histórica que la memoria kamëntsá escenifica y narra mítica, poética, enmascarada y simbólicamente en su gran fiesta en el valle de Sibundoy, el carnaval del perdón. La pluralidad de hablas y significaciones del carnaval pone al revés al mundo empecinado en el monolingüismo, el monoteísmo y monojurismo. El libro analiza el carnaval como imaginario de una sociedad deseada y nunca alcanzada y como expresión de una disidencia histórica que produce el desvío de la norma y del dictamen de la ley misional, proponiendo una idea de justicia distante de la lógica del derecho basada en el castigo, la condena y la represión al establecer entre ofensor y ofendido una especie de política de la amistad regulada por el don regalo y el perdón; esta idea de justicia se ocupa y preocupa de la venganza, impidiendo que se materialice en violencia. El libro analiza el carnaval como imaginario de una sociedad deseada y nunca alcanzada y como expresión de una disidencia histórica que produce el desvío de la norma y del dictamen de la ley misional, proponiendo una idea de justicia distante de la lógica del derecho basada en el castigo, la condena y la represión al establecer entre ofensor y ofendido una especie de política de la amistad regulada por el don regalo y el perdón; esta idea de justicia se ocupa y preocupa de la venganza, impidiendo que se materialice en violencia.