Érase una vez una webserie en la que los animales (gatos, vacas, toros, pollos?) tomaban la palabra para dirigirse a los humanos. Y lo hacían para decirles, con ironía, humor negro y buenas dosis de mala leche, que no son simples cosas; que están muy lejos de ser objetos de adorno, mercancías, productos industriales?; que sienten, sufren, disfrutan, se emocionan, lloran y ríen como cualquiera de nosotros; que no les demos la espalda y que, por favor, les escuchemos.