--La gordura es hermosura!--dijo mamá Elefanta.Pero a Petra no le gustaba estar gorda: ella quería ser delgada y elegante. Por las noches soñaba que tenía la cintura fina y las piernas flacas. Soñaba también que daba graciosos pasitos y que no hacía ruido al caminar. Pero por las mañanas, al despertar, seguía igual que siempre.