Las aventuras relatadas es este libro han recorrido la trayectoria de la fama y la leyenda desde que en 1681 el doctor de Buena Maison realizó una traducción del flamenco al español, con la probable participación del autor. Tales historias además, han sido un estímulo para escritores e historiadores contemporáneos de las Antillas. Puesto que se trata de un texto escrito con expresiones toscas, muchas veces carentes de concordancias gramaticales, y una especie de lingua franca que abunda en barbarismos y arcaísmos, esta obra sorprende por su encanto, frescura y emotividad, características que nos permiten leer, curiosos y sorprendidos, estas brutales narraciones de la bucanería antillana. Son historias que han nacido en un mundo casi autosuficiente, con su propio léxico, sus propios códigos y reglas, y que, visto a la distancia, no obstante la manipulación del discurso y crudeza del relato, conserva para nosotros un profundo dramatismo. Se presenta en una edición cuidada y prologada por Manuel Sol.