A pesar del sinnúmero de teorías, metodologías y políticas de combate a la pobreza que existen en el mundo, los resultados no han sido los deseados, y en cada país, hay diferencias. Tal es el caso de México y la República Popular China que, luego de décadas de implementar una determinada estrategia y política de combate a la pobreza extrema, han logrado resultados diferentes. China la ha reducido a menos del 15 por ciento del total de su población, mientras que en México, más de una cuarta parte de la población se encuentra en esa situación. Esta obra ofrece, desde una perspectiva comparativa, un análisis en torno a los factores que explican los resultados en ambos países y constata que también en este frente, como en los mercados de exportación, México está perdiendo la batalla frente a China.