La estructura mediática actual en el mundo y en méxico-que resulta ser un paradigma mundial-está significando la degradación del periodista, si desea llevar a cabo un quehacer serio, vaya por donde vaya en su trabajo acaba tropezando con un poder estructural que limita su labor porque se encuentra directa o indirectamente vinculado accionarialmente con el medio de comunicación en el que el profesional desempeña su actividad. El periodismo actual peca de oficial y de oficioso, de cómodo, manso, debido a que no puede ser de otra manera, no es realmente libre si detrás respira una telaraña como la que la profesora mancinas retrata en algunos pasajes de esta obra