Un conocido poeta inglés, jugador empedernidoo de poker en pequeños garitos londinenses, viaja a Las Vegas en 1981 para escribir sobre la Serie Mundial que se disputa en un pequeño casino, el Horseshoe, propiedad del legendario Benny Binion. El resultado se publica en sucesivas crónicas en la revista The New Yorker, y se convierte en un libro clásico sobre el juego.