Eduardo Lozano Tovar, con su acercamiento a las aportaciones que en su tiempo hizo Franz von Liszt al Derecho, además de actualizar su pensamiento científico acerca del Derecho penal, del delito, del delincuente, de las consecuencias sociales del crimen y de las políticas criminales para el control estatal del fenómeno criminal, identifica las contribuciones que el connotado jurista austriaco legó a la ciencia jurídica. Con esta idea, el estudio de la herencia incluido en el Programa Universitario de Marburgo -conocido también como La idea de fin en el Derecho penal- redescubre que las condiciones de la criminalidad en el último siglo no cambiarán en tanto sigan subsistiendo los paradigmas que polarizan a la sociedad y crean desigualdad, generadores de esa patología social. El recorrido histórico-penal que el autor emprende para acercarse a Liszt es el argumento central que nos conduce a la interpretación de su propio pensamiento: el devenir en la Antigüedad y en la Modernidad de esa abstracción llamada Estado, junto con sus diferentes concepciones del ejercicio punitivo, encuentran en Liszt el argumento sólido para la génesis de lo que hoy conocemos en la ciencia política y la disciplina jurídica como la política criminal, y su posterior evolución en criminológica. En esta obra política criminológica subsiste un acucioso desvelar de lo que Franz von Liszt pretendió advertir en los procesos de construcción del elemento que hace factible las políticas criminales, esto es, la teoría de la construcción de la norma. Lozano Tovar lo analiza con una visión tanto finalista como funcionalista, que, sin duda, nos permite comprender cómo el Estado concibe, previene y controla el fenómeno criminal.