Hasta el actual gobierno, los programas educativos han propuesto que las instituciones diversifiquen sus fuentes de financiamiento, eficiencia y transparencia en la utilización de recursos; aunque no ha existido un aumento sustancial del subsidio a las instituciones públicas. En este ensayo el lector encontrará una serie de propuestas para enfrentar los desafíos que tiene actualmente el sistema de educación superior, tal que se vuelva más acorde a las necesidades que tendrá el país en los próximos lustros.
Las anotaciones que aquí se hacen pueden servir para formular las políticas que se aplicarán en el próximo periodo sexenal. Asimismo se plantea que el próximo gobierno haga un examen serio para llevar a cabo una política financiera que resuelva en el mediano plazo problemas tan graves como las pensiones y las jubilaciones.