Disfrutar la alegría de vivir y lograr el sueño de la felicidad no es cuestión de desearlo y esperar que la atracción de universo lo conceda sino tener la voluntad de controlar el desorden (entropía) que vuelve la cotidianeidad en los ejes fundamentales de la vida, como son: la salud, las relaciones humanas, el trabajo y el dinero. Es necesario tomar las decisiones y acciones para controlar dicho desorden.