¿Te imaginas al conejo con orejas tan cortas como las de un ratón?Este gracioso animalito no siempre tuvo las orejas tan largas como hoy las conocemos. Según cuentan los abuelos a sus nietos, nuestro amiguito debe el tamaño de sus orejas a un desafortunado suceso. ¿ Quieres saber qué le sucedió al orejón más famoso?Veamos si aesta vez su destreza y astucia pueden ayudarlo a resolver este embrollo.