Esta investigación aborda el campo escolar como un espacio para el estudio de las diferencias culturales existentes en México, haciendo especial énfasis en la incorporación de la sociedad campesina que habita en zonas urbanas a las nuevas condiciones sociales del siglo XXi. Al estudiar el quehacer cotidiano de maestros, padres de familia y alumnos se observa cómo se constituye la identidad urbana que reproduce formas específicas de mirar y comprender el mundo, uniendo lo moderno y lo tradicional.