Siempre me ha acompañado el convencimiento de que toda reflexión que se pretenda científica ha de apoyarse en los robustos pilares de la demostración. Las tesis lingüísticas tienen a su lado el comportamiento de la lengua o de las lenguas para corroborar o contradecir. A lo largo de estos capítulos se hallará una actitud argumentativa que en ocasiones alcanza tintes de polémica. Estoy convencido de que enseñar a razonar en gramática es una bella forma, tal vez la única, de enseñar gramática. En este sentido, el libro que se presenta es una muestra de Sintaxis Funcional Razonada.