El mundo actual terminará el 22 de diciembre de 2012. Así lo profetizaron los mayas hace mil quinientos años. Estos misteriosos pueblos y las inscripciones que dejaron en sus templos en ruinas han desconcertado a los estudiosos durante siglos. Ahora, utilizando su conocimiento de los ciclos de las manchas solares, los autores han decodificado estas
antiguas profecías para proporcionar una visión profética del futuro de la Tierra. Fotos e ilustraciones