La obra se adentra en la acción de aceptar la necesidad del pago de contribuciones, sin embargo, dicho pago debe exigirse dentro de ciertos parámetros de justicia decantados a partir de ideas como "dignidad humana" y "mínimo vital". Así, a propósito del paradigma de los derechos humanos, se analiza el vínculo entre el derecho fiscal sustancial y los derechos humanos, con la finalidad de reinterpretar a la proporcionalidad y la equidad tributarias como auténticos derechos humanos.