Este libro está escrito con espíritu de concordia, buscando converger más que contraponer. Por eso en el título he colocado tres palabras que tal vez muchos consideren irreconciliables: psicología, ética, religión... Busco un diálogo en el que todos participen. Porque lo que podrá comprobarse a lo largo y ancho de estas páginas es que tales cuestiones han estado siempre, desde el punto de vista histórico, intrínsecamente implicadas y, desde una perspectiva de actualidad, son dimensiones que resultan personal y sociológicamente inseparables, por más que tengan efectos diferentes sobre lo moral, según prevalezca una dimensión u otra. ¿Ética versus religión? Nadie duda que son dos dimensiones de la vida humana, dos actitudes humanas que no son simétricas.